Contaminación de Microplásticos en ambientes marinos de Aotearoa/New Zealand


El estudio de Queen Charlotte Sound-Tōtaranui

Los plásticos pueden entrar al mar de muchas formas diferentes, como a través de aguas residuales, por aportaciones fluviales, acuicultura o actividades pesqueras, etc. Los residuos grandes de plásticos pueden romperse en trozos más pequeños y generar las micro-partículas (< 5mm), que no se identifican a simple vista.

Una vez en el océano estos microplásticos pueden tener impactos negativos en los animales marinos, como por ejemplo los mejillones, que se alimentan filtrando las partículas de la columna de agua y pueden ingerir las micro-partículas de plástico, y éstas se pueden transmitir en la cadena alimentaria con posibles riesgos a la salud humana. A la larga, los microplásticos acaban acumulándose en los sedimentos marinos al fondo del mar.

A mediados de julio 2020, el equipo científico compuesto por las geólogas marinas Dr. Marta Ribó, Sally Watson y Lorna Strachan, embarcó en una campaña oceanográfica de 3 días en la zona de Queen Charlotte Sound-Tōtaranui. Durante la campaña se recogieron testigos de sedimento para investigar la cantidad de plástico que se acumula en el fondo del mar.


En el laboratorio, las muestras de sedimento se procesaron para el análisis de plásticos.

Para ello, se separaron las partículas de plástico del sedimento utilizando el método de separación por densidades: las partículas de plástico menos densas se separan de los granos de sedimento mezclando la muestra de sedimento con una solución química densa. Finalmente, la solución se filtra para aislar las partículas de plástico.

El equipo científico encontró diferentes tipos de plástico dentro de todos los testigos de sedimento recogidos, tales como fibras, fragmentos y gránulos de plástico de varios colores (i.e., azul, rojo, blanco, negro…). Se observó que los micro-plásticos se han ido acumulando durante mucho tiempo, ya que se han detectado partículas de plástico a ~ 45 cm por debajo del lecho marino.

Más información sobre esta investigación en la entrevista de radio en RNZ el 16 de julio 2021, el fichero de audio en formato MP3 (7.3Mb)  está disponible aquí.

Investigación financiada por MBIE Envirolink Grant (2140-MLDC160) en colaboración con Marlborough District Council, Te Ātiawa Manawhenua Ki Te Tau Ihu Trust, The University of Auckland y NIWA.


Marta Ribó

Acerca de Marta Ribó

Marta Ribó is a marine geologist postdoc research fellow at the University of Auckland, and her research is centred in understanding the seafloor geomorphology in shallow and deep waters and assessing the impact on the seabed of human activities, including plastic pollution and anchor drag marks. Her research career started with the research of the bedforms geomorphology and the hydrodynamics involved in their formation and development in the Mediterranean Sea. After finishing her PhD in the Institute of Marine Sciences (ICM-CSIC) in Barcelona (Spain), she conducted her first postdoc in Sydney (Australia), focusing on de study of sand deposits in the SE Australian continental margin. In February 2019 she moved to New Zealand, where she is currently completing her second postdoc on seabed geomorphology, sediment dynamics and anthropogenic impact. Her work involves using a wide range of methodologies spanning from seafloor mapping, seabed sampling and hydrodynamic monitoring; all conducted during scientific surveys on board of research vessels.